Antes que el amor muriera.
Cuando mi corazón era blanco de tu furia.
En aquellos momentos en que con golpes y gritos,
comenzabas a hacerme el amor.
Tú eras mi único amor y yo era el tuyo.
Tú eras mi universo, mi diosa, el agua y el aire, y yo tu todo.
Tú eras mi amor eterno y en tu pensamiento yo también el tuyo.
Ahora amas a otro y le provees de dicha.
Y cantas a sus hijos canciones y cuentas cuentos en sus camas.
Ahora por él es tu amor eterno y le adoras como alguna vez yo te adoré.
Ahora por fin eres feliz entre sus brazos.
En cambio, yo te amo con tristeza, por aquellas caricias que entibiaban mis tardes al parque.
En cambio te amo con dolor por aquellas tantas promesas que maldijeron mis años cuando a cambio de mi veneración yo recibo noticas de tu buena vida ajena a la mía.
Antes que el amor muriera.
Cuando mi rostro era blanco de tus besos.
En aquellos momentos en que con desesperación querías devorarme.
Yo deseaba dártelo todo y tomarlo todo, y tú de mi.
Yo deseaba beberte como al vino, y tú a mi.
Yo deseaba ser tu amor por siempre y en tu pensamiento tú el mío.
Pero agosto nos robó la primavera
y diciembre nos robó el amor.
Y con el vientre lleno de embarazo, a sus brazos corriste, ahora para siempre, lejos de mi.
viernes 11 de marzo de 2011
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